miércoles, 13 de abril de 2011

La Evaluación de Aprendizajes en las Áreas de Ciencias Sociales

Siendo la formación integral de la persona uno de los objetivos primordiales de la educación, donde el desarrollo de competencias, capacidades, actitudes y la adquisición de conocimientos son vitales para desarrollar el ejercicio pleno de la ciudadanía; hoy en día nos seguimos preguntando cómo podemos garantizar que nuestro trabajo en aula nos lleve a lo expresado.

Creemos que el proceso de evaluación nos sirve como una herramienta vital para garantizar el desarrollo de esos aprendizajes significativos que todo estudiante debe construir en la interacción pedagógica. Por ello, para entender Cómo la evaluación nos ayuda a desarrollar una educación integral,  es importante tomar en cuenta lo siguiente:

ü  Desde una perspectiva humanista del currículo (DCN, 2008) requiere de una evaluación que respete las diferencias individuales, que atienda las dimensiones afectiva y axiológica de los estudiantes y que se desarrolle en un clima de familiaridad, sin presiones de ningún tipo.
ü  Desde un enfoque cognitivo, la evaluación servirá para determinar si se están desarrollando o no las capacidades intelectivas del estudiante. Esto nos obliga a poner énfasis en los procesos cognitivos que generan el aprendizaje, en la forma como aprende el alumno y no únicamente en los resultados o en la reproducción memorística del conocimiento.
ü  Desde la perspectiva sociocultural, se requiere que en la evaluación participen todos los involucrados en la actividad educativa, que los estudiantes sean protagonistas activos en el proceso de evaluación y que asuman responsabilidades, mediante la auto, hetero y coevaluación.

Por ello, en nuestro trabajo diario en el aula, debemos fortalecer una evaluación reguladora y formativa, es decir, el seguimiento oportuno del proceso de enseñanza y aprendizaje de nuestros estudiantes para detectar logros o dificultades, con el fin de aplicar las medidas pertinentes que conduzcan a su mejoramiento, así como para determinar las prácticas que resultaron más eficaces y aquellas que, por el contrario, podrían ser mejoradas.

Desde la Educación Básica Regular y la Educación Secundaria, se ha venido fortalecediendo esta propuesta bajo el enfoque de desarrollo de competencias, capacidades y actitudes. Es así que se elaboraron documentos de apoyo, como la Guía de Evaluación de aprendizajes y el Fascículo Pedagógico  llamado “Evaluación en CCSS” (2007). Este último documento constituye una guía metodológica bajo un enfoque de desarrollo de capacidades y expresa orientaciones para construir indicadores e instrumentos de evaluación, que hoy en día pueden ser trabajados en áreas del currículo como Formación Ciudadana y Cívica e Historia, Geografía y Economía.

Se recomienda su lectura tomando en cuenta que es un documento publicado antes de la aprobación del DCN (Aprobado por R.M. N° 0440-2008-ED).